Anhelos

Qué frustrante es la espera y cuan amargo el desespero de saber cuanto te aguardo y con que deseo te anhelo.

Si a mis ruegos no quieres presentarte,
sé que aunque rabie, tendré que conformarme.

Porque desde un principio supe que no eras solo mía y que bien acompañada de trovadores, juglares y coplistas siempre tu estarías. 

Yo nunca supliqué tenerte entre mis brazos si no fuera porque sin ti no encuentran versos ni estrofas donde rime mi poesía.

y si te ves con otros y te citas con amantes,
quizás sea yo quien cansado, un día te rechace.

Porque hiere suerte tan esquiva y gloria tan ligera, sentir la desolación y mi desdicha, que es amarga y no complaces, 

Mas bien es humillante, mendigar por un par de estrofas, algún pobre requiebro y un triste romance.

Que permitan a este humilde poeta aliviar su fatiga de manera fulgurante y continuar con la pasión de querer siempre escribirte, de poder siempre soñarte.






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