Entre el bien y el mal


Buscaba lo místico entre la basura de un mundo infernal, deseaba encontrar aquel ente abstracto que trascendía lo etéreo y me adentraba en otra dimensión... huía del anacronismo contemporáneo que nos convierte en materia volátil con clara fecha de caducidad, almas vagas y deprimentes, errantes...
Intento situarme en lo alto de la montaña pero no la alcanzo, cuesta ascender entre tanta podredumbre, entre los infinitos despojos del trasiego humano, ¿Cuándo hemos perdido el rumbo que nos conduce febrílmente hacia la autodesaparición? ¿Dónde está la hoja de ruta marcada desde tiempos antiguos...? Deseaba hincar con fuerza mi bastón entre los escombros de esta sociedad marchita, corrupta, frugal... pero no encontraba ni apoyos fiables ni sólidos cimientos que aguantasen con tesón la débil condición humana.
Entre tanta basura y tanto olor a podrido, entre tanta carroña, entre depredadores y alimañas sucumbía una y otra vez, notando el gélido aliento de la vulgaridad y el materialismo humano en mi cogote, oía las risas que me reducían a un ser despreciable, vislumbraba las señales de la rendición... Corrí despavorido hacia mi refugio cual eremita y me enrosqué tembloroso, sudoroso y tiritando con mi cabeza entre las piernas.
Una vez hecho el silencio asomo la cabeza, escudriñando nuevamente entre los restos del vertedero. Solo el crepitar de algunas almas en llamas que se apagan me pone en alerta, observo como se retuercen, desprenden un nauseabundo olor a carne rancia y espíritu abrasado, se entrelazan y ascienden en un tóxico y negro humo hacia un cénit contaminado, apagado, lúgubre, ofreciendo una tétrica imagen que me resisto a contemplar...
Vuelvo a levantar la mirada, reconozco una risa burlona en mi rostro, acepto el reto... estamos de nuevo en el abismo más absoluto y lucho contra las fuerzas del mal...

Comentarios

Entradas populares